RIVALES Y AMIGOS



Escrito por Juan Loco el Jueves, 3 de Enero del 2008 a las 10:53

Ante todo, muchas felicidades a todos y que el 2008 venga repleto de sueños y deseos cumplidos.

Son innumerables las bandas con las que dos mil locos hemos compartido tablas. Con algunas por deferencia, por gustos similares, por haber compartidos miembros o por las inenarrables noches de farra. En esta página de nuestro diario, vamos a citar a algunas a las que les guardamos un cariño y respeto tremendo.

Apunto y disparo:

Hermética.

Tuvimos la suerte de compartir en varias ocasiones escenario con estos músicos malacitanos, los cuales venían de un grupo extinto llamados “Meridiano cero” que en su momento dieron mucho que hablar.

Por desgracia para el arte y el talento de la escena actual, los herméticos desaparecieron hace ya algunos meses, pero como era evidente, sus inquietos miembros forman parte de otras bandas punteras en este momento.

Hacían un “POP” inteligente, nada usual por estos lares. Una pareja de guitarras armonizadas al mínimo detalle, (Jésu y Diego) se veían respaldados por una base rítmica muy medida a manos del gran Vicent a la batería y a Mª del Mar con sus elegantes líneas de bajo.

La voz, la ponía la aterciopelada garganta de Mónica que junto a unas acertadas secuencias programadas, hacían que sus temas sonaran actuales, con una personalidad inhabitual y con un gran gusto para sus temas propios y sus versiones antológicas.

Días de Incienso.

¿Qué podría decir de esta banda de desalmados y macarras??… uff… se me ocurren muchos más adjetivos, para describir a unas de las bandas que lo han dado y lo están dando todo por sus sueños de rock & roll.

Una banda que lleva años “pateándose” todos garitos, todas las salas y todos los eventos habidos y por haber.

Con un sonido hermanado a dos mil locos, este cuarteto arrasa allá por donde va. Con claras influencias de 091 y de lo mejor de los grupos de la movida, tienen actitud, pose rockera y lo mejor, buenas CANCIONES.

Ellos no esperaron a que las palabras volvieran del exilio, y movidos por un sueño utópico y ojalá real y cumplido, emigraron hace ya un tiempo a la capital en busca del becerro de oro.

Manolo Artacho a la guitarra. Un guitarra con una personalidad musical y una estética muy particular. Amigo de mimar los detalles del rock & roll, con su mítico sombrero vaquero, es puro espectáculo y énfasis sobre las tablas. Ha creado en sello particular en su modo de tocar, con sus armoniosos y carismáticos solos de guitarra. Lo mejor de este músico ser un tipo cojonudamente entrañable.

Jesús Báez “Chuso” al bajo. Mitad músico, mitad road-manager. Otro músico carismático en su modo de tocar y en algo que quedará en los anales de rock malacitano como un símbolo de esta movida “el hombre del flequillo”. Travestido en ocasiones como satánico y vicioso pater, se ha ataviado en algunos directos con un alza-cuellos cual cura de los avernos.

Javier Titos. “Javi-incienso”. La voz y la imagen de esta puta banda. Un tipo que reúne todo lo bueno y lo malo que un frontman puede representar. Con una portentosa voz, se dedica a la limón, a hacer los temas de su repertorio. Suele caminar por edenes prohibidos persiguiendo a tentadoras Evas ansiosas de lujuria. Polizón impenitente, gusta de navegar sobre procelosos mares de licor y tristeza, y volar hacia mundos oníricos a lomos de lisérgicas y elaboradas estrofas.

Un tipo elegante sobre las tablas, con una tesitura vocal que en ocasiones te recuerda al mejor de los Búmbury y en otras ocasiones con destellos fugaces del mismo Pitos-091.

La última adquisición, es la de un baterista madrileño con un saber hacer y muy buena clase con las baquetas.

Si buscas iguales a dos mil locos, no dudes en adquirir todo lo que tengan editado estos hijos pródigos, que se marcharon al exilio del rock & roll y que siempre son bien recibidos.

El país musicano.

Otro miembro de la familia de dos mil locos.

Grupo curtido en mil batallas, derrocha en directo carisma, espectáculo y tablas, muchas tablas.

Gustan de hacer un pop-rock ocurrente, trabajado al mínimo detalle y con melodiosos estribillos. Son de esas bandas que danzan sobre el alambre, sin temor a caer en el culto de las buenas canciones, o dejarse caer (y ojalá, así sea) sobre la confortable red de las grandes producciones comerciales. Lo cortés no quita lo valiente, por lo que optan por no dejar de hacer buenas canciones y tantear el ansiado podium de las radiofórmulas.

Jésu y Diego. Pareja inseparable de fieles guitarras. Son una pareja de siamesas guitarras fenders, que funcionan como un solo instrumento. Curradísimas armonías, consiguen el tan buscado stéreo de los directos.

Como comentaba antes, vienen de otras bandas con cierta repercusión. Son la parte más noctámbula y beoda de esta banda. Innovadores, atrevidos y siempre efectivos en vivo o enlatado.

Carlos al bajo. Bajista curtido y efectivo. Viene de tocar en otra banda (La Manta diablo) que deambuló en los noventa y sonó en la añorada y desaparecida Fórmula Uno de Canal Sur radio. Un bajista correcto.

Alvarito Moreno a la voz. Es la imagen y el carisma de los musicanos. Nervio puro, electricidad en sus formas, animación y muchas tablas, es lo que demuestra este tipo que ya forma parte y mito de esta movida malagueña.

Se encarga también de la composición. Elaborando unos temas propios y muy inteligentes, que te hacen recordar a bandas como “La Granja”, “la habitación Roja”, “Los Piratas” o los medios tiempos de “Hombres G”.

Gusta de acertar “siempre” en su abanico de versiones de la movida, aplicándoles una capa de frescura e identidad puramente musicana.

Tuvimos el placer, de que colaborara en nuestro cd “Relojes de Arena” metiendo una fabulosa pandereta en el segundo corte. GRACIAS TÍO.

En la actualidad, se encuentran grabando un larga duración en Madrid, y les pronosticamos la mejor de los éxitos.

Bedford

Cuarteto pop con influencias británicas. Con esta banda, nos une otro lazo especial, ya que con ellos terminamos la gira del “relojes de arena” compartiendo tablas en al menos cinco ocasiones, incluyendo la última escapada a Granada.

Tienen un gusto exquisito, haciendo un pop refinado cantado en Inglés. Suenan a Suede, a Muse en sus temas más épicos, pasando por la destilería de los de Liverpool…

En general la banda suena muy compacta, destacando la fiereza de un baterista muy “cañero” con claros gustos punk, las guitarras destacando el virtuosismo de David, y la melodiosa y personal voz de “Juanillo” y su destreza haciendo esas complejas líneas de bajo.

Es una banda que emanan buen gusto, sutileza en los temas más pop y rabiosas guitarras en sus versiones más leñeras.

Altamente recomendables. Les hemos perdido un poco la pista, pero seguro que andarán elaborando un set list cojonudo o grabando sus temas en su propio estudio.

Los Nicknames.

Hace unos días, recibí la triste noticia de la separación de unos amigos de Madrid. Se me ocurren mil y un motivos, para que una banda se separe. Lo que les haya llevado a tomar esta determinación, es cosa de ellos, pero he de reconocer que su separación nos ha costado a más de uno una desilusión.

Para el consuelo de los más tontos y nostálgicos, siempre nos quedarán sus “canciones” y su último trabajo que hace bien poco sacaron a la luz. “Viaje a Venus”.

Una banda de pop-rock atrevido, con una voz serena y muy afinada. Unas guitarras dolientes y con el áspero y genuino deje rockero de antaño, y unas líneas elaboradas de bajo interpretadas con una sorprendente pericia a manos (o a dedos) del gran Rafa.

Nicknames para siempre.

Tributo a cero / Nadsat.

Si le acabamos de dar un gran sorbo a la copa rota de la nostalgia, sobre esta banda ¿qué más puedo decir??. Digamos pues, que han sido y son la herencia de los cero (honroso título nobiliario, que a uno le gustaría recibir…), pero son estos tipos los que han cogido el relevo a la mejor banda nacional de todos los tiempos.

Me faltan recursos para hablar de ellos… es como hablar de 091, así que el que nos conozca y conozca la discografía de los de granada, sabe que si va a verlos en directo, van a saber lo que son canciones de verdad.

Piqui Cabello. El frontman de esta banda. Es indudable el talento interpretativo de este tipo de largas patillas. “Lo ha mamado” y eso se nota a leguas. Rompiendo una lanza a su favor y favor de todos los miembros de los tributo, he de de explicar, que no solo son un grupo de versiones de 091, sino que compaginan este proyecto, con otro llamado Nadsat, en el cual dan rienda suelta a unas composiciones propias. De este modo, dejaremos bien claro, que no son solo un grupo de culto y tributo a lo más grandes, sino que tienen su propia personalidad y creatividad.

Lo han demostrado, con el lanzamiento de un cd con contiene al menos cinco “perlas” rockeras, con actitud, melodía, elaboradas letras y colaboraciones especiales, como la del virtuoso Víctor Sánchez (Lapido / Delayo)

Si el Sr. Cabello es de los que rompe los conos de los altavoces con su vozarrón, la “maestría”, el buen gusto y la clase, se llama D. José María “Ruker”, con eso lo digo todo.

Agradecidos siempre, chavales.

Dried leaves.

Abróchense los cinturones que llegan feroces turbulencias…

Una nueva banda punk-rock con un sonido puramente underground cuyos talentosos músicos, provienen de otras buenas bandas del gueto y mal considerado metal malagueño.

Con su nuevo trabajo, recién enmaquetado, “Tales from de burning south” se están abriendo paso a grandes zancadas y dándose a conocer en todos los ambientes musicales de la costa del sol, así como quedar incluidos por meritos propios, en los carteles de los festivales más punteros de la actualidad.

Migue Durán (voz y guitarra), ha conseguido un proyecto con una personalidad arrolladora, destacando un inédito vozarrón que siempre ha mantenido oculto hasta la fecha, y unas feroces guitarras que han quedado patentes en su nuevo cd autoproducido. “Tales from de burning south”

Altamente aconsejables y recomendables, Dried leaves están levantando el polvo de nuestras cabezas, a base temas de un rock con claros y evidentes toques americanos. Pearl Jam o el mismo Hendrix han dejado su señas de identidad en esta banda que van a dar mucho de que hablar… ya lo veréis.

Los molestones,

Otra banda de iguales de la capital del reino. Otra puta banda de rock & roll que derrocha actitud, chulería castiza, buen hacer, y mucho rock & roll, puro rock & roll.

Los molestones son de esas bandas clásicas de club humeante, botellas de licor desparramadas, atronadoras guitarras distorsionadas, sudor y diabólicas chicas meneando el culo al compás de los tres acordes…

Con el pajarraco de los Ramones tatuado en cada una de sus estrofas, demuestran en sus propias composiciones el verdadero espíritu del “háztelo tu mismo”, cosa que se puede apreciar en sus concurridos y desarbolados directos.

El punk-rock se ha empadronado en Madrid bajo el nombre de “Los Molestones”. Gabba gabba hey!!!

Hondonero.

Si los hermanos Dalton eran el terror de Texas, la leyenda nos habla de una horda de peligrosos hermanos de Vva. del Rosario, que se dedican desde hace más de una década a crear confusión, escandalosos espectáculos y reuniones de tipos malencarados con patillas. Legendarios en el Far West del rock & roll malagueño, los hermanos Mateo no han dejado de engordar su leyenda, con los innumerables conciertos realizados, así como todas sus grabaciones y colaboraciones.

Con el único objetivo de rockanrolear y hacer buenas canciones, han conseguido una identidad propia, una personalidad fácilmente reconocible en el tan manido y rebuscado mundo del rock.

Si buscas sonidos y efectos digitales, si te va el rollo de las secuencias y las programaciones, entonces no escuches a Hondonero, ellos suenan a Ron Pálido, a vino quitapenas, suenan a madera de la buena, la de sus guitarras Ricken Bakers. Y si quieres pegarte un viaje astral, déjate llevar por la psicodélica corriente melódica de su sitar, algo inédito por estos lares.

La leyenda continúa.

Aún si haber compartido tablas ellos, me veo en la obligación de citar a dos grandes bandas del panorama nacional, que llevan batallando contra viento y marea, toda una vida… nobleza obliga, citaremos a “Pesadilla Electrónica” y “Doctor Divago”.

Se os quiere y respeta, artistas.

Salud y feliz entrada de año.

Chuso-incienso,Alvarito musicano y algunos locos….

Presentacion relojes de arena, A.Musicano y Javi Incienso..JPG

Crónica del festival málagarock



Escrito por Juan Loco el Jueves, 29 de Noviembre del 2007 a las 11:59

Sábado 24 de noviembre

Sala Filmore. Bandas: Mr. Moto - Poker de nada - Dos mil locos - Hondonero

La tarde-noche del sábado pasado, fue un poco kafkiana…

Nos citaron a las seis para la prueba de sonido, ya que el último grupo en tocar “Hondonero”, supuestamente harían su prueba los primeros.

Al llegar a las seis y ante nuestro asombro, los técnicos aún estaban montando el equipo de sonido, por lo que no habían sonorizado aún a la primera banda… gajes de este sufrido oficio.

Como cuervos negros ataviados con chupas de cuero y anudados pañuelos al cuello, anduvimos en busca de un bar o cafetería, donde calentarnos un poco. No hubo suerte, ni copa de coñac ni café con leche…

La tarde daba paso a la noche. El cielo no dejaba de empaparnos de tedio y de una fina lluvia, que nos calaba de desencanto y nos cubría de un gris otoñal.

Frío mucho, humedad a tope…

Con las manos en los bolsillos y sin echar la vista atrás, nos encontramos con la grata visita de una de las últimas incorporaciones a “la familia loca” de el gran “Juanito”, que con sus charlas y chascarrillos nos alegra los eventos. “Un abrazo brother!!”.

Volvimos a la sala y aquello no avanzaba. Las siete de la tarde, y el polígono más oscuro que los cojones de un grillo… el frío nos hacía saltar sin sacar las manos de los bolsillos.

Como veíamos que el plan iba para largo, pillamos unos coches y nos piramos a buscar algo que tomarnos.

Todo cerrado. El polígono desierto y solo algún que otro negocio de tresillos y sofás a precio de costo, que burlonamente nos confundía cual oasis.

Aburridos de deambular, ¡nos hicimos un botellón en la puerta de la sala!!. (que buenos recuerdos… como aquellos que nos hacíamos a los pies de la catedral, en los años… uff…)

Jose en su kit de supervivencia, llevaba una botella de “Batallines” y cayó en un santiamén.

Todo hay que decirlo. Mientras mis queridos compañeros de grupo se ponían las botas con los cubatitas y las papas fritas, aquí un servidor intentaba solucionar un problema con “un escalofriante misterio”, que hizo que los amplificadores de bajo de Hondonero y el de un servidor, no furularan… Iker!!!!!

Cuando solucionamos el problema (tocamos por línea, una verdadera porquería…) me bajé del escenario y se habían bebido toda la botella y comido las patatas fritas… que amables y gentiles son estos chicos…

Acto seguido, probamos sonido sobre un escenario desangelado, que aquello recordaba más a un gimnasio cuartelero, que a una sala de conciertos. El sonido, chungo. El ambiente con el resto de bandas, frío y distante…

Tras probar nos fuimos a cenar.

La intención era ir a un mesón o bareto llamado “El brujas” donde a base de bocatas y tapas te nutres muy bien, pero aquello estaba petado de peña y cenar en las mesas de fuera, era cosa de Vikingos…

Pescado no querían los amigos, pizza tampoco (se entiende…) por lo que optamos por un chino bastante cochino…

Uff… los leones, que todo hay que decirlo, comen como una horda de Troles, pidieron menú para seis comensales, cuando éramos solo cinco los hambrientos. La china-madre decía: “solo son cinco, comida pala seis, mucha hamble!!… menudo cachondeo con la familia Xinxan…

Llegaron platos para un pelotón…eso si, he de quejarme por lo poco profesional que fue la chef. Empezó, anunciando la llegada del primer plato, y me sorprendió la hospitalidad, pero nos empezó a meter presión y acumular platos sobre la mesa que nos cortó el rollo y el hambre…

Bueno, al final la china-hija, se enrolló y nos invitó a un chupito de nosequé, que aquello era vino Montilla moriles, por mi madre…

En esa misma calle, entramos a un pub y me bebí mi primer cubatita. De paso vimos como el Murcia empataba al Madrid…que desastre.

Nos dirigimos a la sala muertos de risa y liando el taco (como siempre…).

Cuando llegamos, estaban sonando Mr. Moto, con su rock & roll instrumental, surfero y con un buen hacer en directo, que hacía tiempo que no me cruzaba con una banda así.

Andrés, el guitarra solista de la banda, cuando se bajó de las tablas se detuvo y hablamos con él un rato. Un rocker vallisoletano cojonudo y con unos zapatos booguies de puta madre. Suerte chavales, sois los Shadows de Málaga.
A continuación, empezaron a sonar “Poker de nada”. Una banda de chavales jóvenes, con un rock & roll atrevido, con actitud y con unos dejes que en muchas ocasiones me recordaban a los Pereza. Lo que desconozco, es si en el backstage están tan pasados de vuelta como los colegas de Madrid… espero que no. (sobre eso los locos podemos dar fe…)

Hicieron los suyo y dejaron sitio para que los locos nos subiéramos a las tablas.
Ese sábado gris y lluvioso, los malacitanos rockeros prefirieron quedarse en casa viendo cine de barrio o la Noria esa, porque el personal brilló por su anuncia. Muy poco público, y para no perder la costumbre por estos lares; frío, observador y distante. Solo algún grupete de chicas, meneaban el culo al compás de los tres acordes.

Los locos tocamos diez temas, si mal no recuerdo, con un set list muy similar al del concierto anterior en Villanueva.

El sonido interior (monitores) fue nefasto e hizo que la banda no tocara confiada al no poder escucharse, y creo que eso fue la causa de ofrecer una imagen fría o poco convencida de lo que estábamos haciendo.

En este punto me paro para desmentir lo que en el Interviú y en el ABC dicen de nosotros, concretamente de mí. “No toqué pedo”. En esta ocasión no…jejej.. dos copas y una birra, no me hacen tanto. Pura actitud rockera, ostias!!! Eso si, el pedo del Sr. Téllez fue de órdago, lo que pasa es que lo disimula muy bien… eres grande maestro.

Como ya viene siendo una costumbre, agradecer ante todo a Hondonero la invitación al evento, el buen rollo para con nosotros, ese disco que el Sr. Juan Antonio Mateo tuvo el generoso detalle de regalar a cada uno de los locos, y nuestro mejor deseo y de pronta recuperación para Jose Quintana, batería de Hondonero y ex-batería de dos mil locos.

Bueno, y decirle a Miriam y Elvira que aunque pasamos lista, quedaron exentas de reprimendas y sanciones. El próximo, seguro que si.

En definitiva, una jornada muy atípica en la que la peña brilló por su ausencia, los locos no estuvimos excesivamente brillantes y el cielo, se dejó en un cajón su habitual brillo malagueño.

Salud amigos.

                   

Una propuesta, adivinad que loco es el momificado-etilico…  

  

Martes 20 de noviembre



Escrito por Juan Loco el Lunes, 26 de Noviembre del 2007 a las 11:15

Cita: 20.30 horas. Lugar: Villa Green Records.

El título poético de la noche sería, “aceras mojadas, espejos donde se reflejan, almas gastadas que buscan su parte de ingenuidad”.

El más prosaico de los encabezados: “Caen dos gotas de lluvia en Málaga y nos volvemos gilipollas”.

Navegando sobre las olas de un mar un de prosa, aclararé el título y mi pesar ante esto. ¿Cómo se entiende que en un trayecto, partiendo desde un punto a) hacia un punto b), comprendido el espacio c) de 5 kms / aprox. en un tiempo estimado de 25 minutos ida y vuelta, uno tarde casi dos horas y media??, pues eso es lo que nos pasó ayer a un servidor a su séquito de secuaces locos.

Para colmo de males, un camión se escachifolló en una calle de las más transitadas y para colmo de mayores males si cabe aún, el cielo malagueño dejaba caer sus primeras lágrimas de lluvia otoñal.

La jodida caravana.

Tediosas letanías, ensoñaciones eternas y de lo más variopintas. Algún que otro verso escrito en un socorrido trozo de papel (normalmente el sobre de un recibo bancario) sobre el volante de tu auto, decenas de melodías silbadas con la mirada perdida en los focos traseros del coche de delante. Revisión de los sms de tu móvil y extensos tour de norte a sur y de sur a norte sobre el dial de tu auto-radio. Hipnóticos momentos contemplando los aspavientos de tu limpiaparabrisas y embobamiento ante el laborioso curro, de los que como tribus apaches, mandan al cielo señales de humo asando las castañas en sus puestecillos. Escucha de discografías completas de diversos y variados artistas. Ahí seguimos parados.

Que si uno empieza escuchando a Jet o a los cero para que no decaiga la emoción y se te descarguen las pilas, pero van pasando los minutos y empiezas a impacientarte, sobre todo cuando el listo de turno se te cuela y entonces te alteras y rápidamente, pasas al estado de melancolía. Llueve más fuerte y se te empañan las lunas del vehículo. Inundado de tedio, pones a los de Liverpool. “Something” suena y tomas nota de esos coros insuperables… con “Bad Boy” y la oportuna “Rain” avanzas metro y medio y le das caña al ventilador, esto promete…

Solo era un espejismo y vuelves a estar casi en el mismo sitio. Ahora la cosa se jode más, porque el humo de las castañas entra en tu habitáculo y tienes que cerrar las ventanillas y poner el aire acondicionado.

Coño que frío!!. Contemplas que aún a pesar de tus pesares, hay peña más jodida que tu, al ver como un grupo de curritos ataviados con sus impermeables amarillos reflectantes, desatoran las empachadas alcantarillas y abren una zanja mientras esquivan a los putos niñatos que en sus motos trucadas,  como camicaces bajan la cuesta rozándoles el chaleco.

Sigue estando Dios de nuestro lado.

Avanzamos hasta a la próxima esquina pero te ahoga la desesperación al contemplar a una cuadrilla de policías locales en prácticas, dirigiendo y complicando todo este cimborrio… horror!!!, todo está perdido.

Es ese el momento, en el que embriagado desesperación y hastío, decides relajarte y “hantidotarte” empapándote toda la discografía de Enia y teletransportándote a edenes insospechados, junto a tentadoras Evas con o sin manzanas.

Eureka!!! Sientes un destello en el espejo retrovisor, advirtiéndote que vuelvas al mundo real y te pongas en marcha, ya que la caravana se empieza a disipar y sientes cómo tu sonriente coche con un alegre rugido, enfila la calle principal.

Dios se fue y aunque no le esperábamos, regresó y puso orden en este puto caos circulatorio. Con las endorfinas saltando sobre el salpicadero de tu buga, pones a los buenos grupos de la movida y te lanzas a tu destino.

Una vez a salvo de caravanas y en buena compañía, continuamos la grabación de la última pista de voz principal que nos queda. Ufff, se tuvo que repetir muchas veces y no porque uno sea malo…jeje, sino por ese sentido de responsabilidad y exigencia que atesoramos los locos. ¡Pobre Manolo Castro!! ¡¡qué vara le estamos dando!!!.

Concluida esa pista, nos liamos a meter los coros.

El Sr. Téllez, “borda” casi a la primera toma los coros de “Un Otoño más” ante la impaciente y dubitativa mirada del Sr. Urquiza, que dado la hora, tuvo que postergar su faena para el próximo domingo.

Nada más por hoy. Una pizza cuatro estaciones y carretera y manta. Lo que antes fueron dos horas y media, me lo hago en ocho minutos…que ironía.

Salud!!

    

Diario de una grabación -Resumen de 3 o 4 noches



Escrito por Juan Loco el Viernes, 23 de Noviembre del 2007 a las 11:27

Ante todo, pediros disculpas por el retraso en comentar las “productivas” sesiones que hemos realizado.

Haré un escueto resumen de las tres o cuatro noches, en las que las feroces guitarras de los señores Téllez y Urquiza, han hilvanado con esmero los temas que muy en breve podréis disfrutar todos.

Hay tipos que se dejan llevar por lo efusivo, por lo fácil y por la ilusión de un momento. Para el bien común de la banda y de esta grabación, el Sr.Téllez, es la antítesis a ello.

Un tipo tan analítico, tan meticuloso y receloso de la improvisación, no podría ser menos en esta cruzada que llevamos a cabo.

Empezando con que el sonido del amplificador no el convencía demasiado, continuó con un “recalentamiento” de cabeza, protestando sobre la escasez de fiereza de su Gibson Les Paul. Aquello decía que no sonaba como debía, pero entre unos pocos pares de orejotas, conseguimos sacarle toda la esencia genuina que ese instrumento de perdición atesora.

Ole y ole por este tío, poco a poco y en muy pocas horas de estudio, ha conseguido bordar un traje de ilusión, usando una bobina de buen gusto, a base de sutiles puntadas con el hilo de la rabia en los temas más rockeros y con madejas de templanza y experiencia en los medios tiempos… un doce para él.

Buceando en mis escasos conocimientos bíblicos, y recordando a uno de esos místicos mártires que se usan para hacer odiosas comparaciones, quiero citar al “Santo Job”. Muy bien no sé cual fue el martirio al que fue sometido este santo, pero sin duda alguna, el Sr. Manolo Castro le ha arrebatado su santificación. Aguantar a semejante horda de cafres, ebrios y maleantes debe ser un castigo y penitencia diaria, y mucho le tiene que apasionar la idea de grabarnos, porque aguantar con la paciencia que lo hace este hombre, es digno de beatificación. Abemus Papus Manolus.

Pero hay algo que no se como explicarlo… debe ser alguna encima o feromona del macarrismo que emanamos los locos, porque por muy cuerdo, prudente o bien puesto que seas, ten por seguro y me apuesto contigo mi discografía del Puma, que perderás los papeles si te juntas con nosotros… atrévete si eres capaz!!

Es cosa de locos…garantizado.

Si éramos pocos, parió la burra y apareció nuestro vampírico compañero Mikel Urkiza.

Ausente por unas leves cuestiones de salud, el amigo no había pisado aún el estudio y con ganas lo ha hizo, ya lo creo, ya…

Su Fender Telecaster ha conseguido empastarse con la Les Paul de Toni, como el Ron Cacique a la Coca-cola…

Amigo de los riffs complejos y medidos, Mikel le ha aplicado a cada tema, una suave capa de barniz brillante a base de armoniosos y melódicos arreglos. Si ya de por si los temas destilaban ese toque clásico que tanto nos gusta a los locos, con sus amaderadas reminiscencias sesenteras, con sus sabías vetas y ese sabor añejo; con la incursión del buen gusto instrumental del amigo Urquiza, hemos conseguido plasmar lo que tanto hemos añorado, “que la banda suene enlatada como lo hace en directo”. Para ello, hemos obviado la sobreproducción, hemos refinado los arreglos innecesarios y nos hemos limitado a grabar única y honestamente, lo que ofrecemos en directo. Otro doce para ti, Migueli.

El lunes y con la improvisa y agradable visita de una fotógrafa de nosequé medio de comunicación y una comercial que trabaja para kiss fm y canal sur, el Sr. Urquiza, termino su trabajo y se hizo el silencio. Silencio roto por una aterradora frase que aún turba mi cabeza. “Juan vamos a meterle mano a las voces!!!”.

El cielo se cubrió de nubes negras, el silencio se podía cortar con un cuchillo. Un cuarteto de desafinados violines, improvisaba una fúnebre melodía que atronaba mi aturdida consciencia. Un estridente sonido, anunciaba que la puerta del garito se abría y lentamente y en ese instante, observe como Iker Jiménez pasaba y me decía “es un hecho escalofriantee….”.Un gato negro en celo, se asomó al local y entre feroces maullidos me decía, “vamos quillo, déjate de rollos y ponte a cantar…”.

Jumm… pues eso, que entre tanta locura y aún convaleciente de un resfriado mal curado, me lance como un espontáneo al ruedo de esta locura llamada rock & roll…

Palabrita del niño Jesús, no sabía que iba a cantar y por ello, en mi desplazamiento no calenté la voz como me gusta hacerlo. (Si en la tupida maraña de carreteras nacionales, os cruzáis con un tío con patilla que a lomos de un coche negro, se desgañita mientras conduce y hace gestos obscenos, como si aporreara una batería y diera guitarrazos, ese soy yo…cada uno tiene sus manías oye…)

En este punto, me paro para enviar un afectuoso saludo a mi compañero de curro “Jésu” que me aguanta a diario y sé que suele leer este blog, y como no, a sus secuaces compañeros del “País Musicano”, Alvarito y cía. Un abrazo fuerte y mucho ánimo para esa inminente grabación.

Como os decía, como no había cantado y había una guitarra acústica por ahí, nos marcamos unos temitas de los cero que nos activaron y nos cargaron las pilas.

Con la voz templada, le pedí al Sr. Castro me sirviera un chupitazo de Jacks Daniels que seguido de un buche de cerveza, me terminaron de calentar mis ajadas y maltratadas cuerdas vocales…y me puse al tema.

Grabamos dos pistas. Una fue “en el precipicio” que repetí en dos o tres ocasiones, ya que el Sr. Téllez me pedía me desinhibiera más y la interpretara más rockera, con más chulería y grosería. Así lo hice o lo intenté, ante la locura de esta pandilla de maleantes. Estábamos todos pasados de vuelta, muy alborotados, lo que hizo conseguir un clímax muy propicio para el rock & roll… si señor. Se sustituyó de hecho, parte de una estrofa y se improvisó una frase con alto contenido sexual…jejej… no apta para menores. Mola.

El problema lo tuve con un grito de guerra. Este, cantado en inglés, me decían no sonaba a inglés de Oxford, sino de Villanueva del Trabuco. ¿Pero que le voy a hacer, sino tengo ni idea???… es un homenaje al gran Boo Didley…

Terminada esta canción, me puse con “Adiós”. Hicimos un par de tomas, pero bajo el criterio del señor productor, había perdido fuelle y nos emplazaba al próximo domingo.

Hasta aquí hemos llegado

Un besazo y salud!

Neno.

  

Crónica del concierto de Villanueva de la Concepción.



Escrito por Juan Loco el Viernes, 23 de Noviembre del 2007 a las 10:08

Viernes 16 de noviembre.

El ciclo de la diputación de Málaga “Nómadas artistas en movimiento”, semanas atrás, nos avisa de que el municipio de Vva. de la Concepción, quiere contar con nuestra banda para hacer un bolo. Tras negociar y parecernos las condiciones y la fecha “óptimas”, aceptamos y cerramos el bolo.

La semana pasada, empezamos a meter las voces de los temas que ya están grabados instrumentalmente. Hará más de un mes que los ensayos se han parado priorizando en la grabación, por lo que un servidor anda un poco bajo de forma vocal. Entre que las primeras sesiones fueron intensas y que el jueves antes del bolo ensayamos, el viernes amanecí con el cono un poco cascado. Si, como los altavoces de los amplis, la voz tiende a veces a sonar como un efecto como saturado, aliñado como no, por las cervezas frías, las charlotadas que nos pegamos, los muchos cigarros aspirados, y este tiempo que sabe que hacer… aunque lo achaco principalmente, al disgusto que nos llevamos cuando la noche antes del bolo, el equipo de sonido principal que llevamos a los conciertos “petó” sin aviso y sin respeto alguno…

Solucionamos la papeleta con uno de reserva, que como buen canterano hizo un discreto y socorrido papel.

El viernes pasado toreamos de salón. Con un backline muy reducido, reservamos al artillería pesada para el próximo sábado, que se me antoja una gran velada de rock & roll crudo y en la que hay que poner toda la carne en el asador.

A las 19.00 quedamos en el local para cargar los bártulos en nuestros turismo, ya que como he comentado en otro momento, la “furgo” de los locos pasó a mejor vida y de momento, nos apañamos con nuestros utilitarios.

Sobre las 20 horas, partimos vía Antequera haciendo como de costumbre el Sr. Téllez de experto Cicerón o guía.

La noche se nos echó encima de inmediato, y salvo un imprevisto por mi parte (creía que había pinchado) llegamos a eso de las 21 horas al pueblo.

Preguntamos la ubicación del garito y nos encajamos allí.

El bareto llamado “El Cafetín” es pub-billar de grandes dimensiones y casi el único que hay por esos lares.

Todo hay que decirlo, no reunía las características técnicas para albergar un evento de esta índole, pero “en peores plazas hemos toreado”…

Montamos el equipo con rapidez ante las atentas miradas de los lugareños y de un tipo que parecía salido de una peli de Chuck Norris que nos invitaba a café con leche…

Una vez probado el equipo con un par de temas, nos piramos a cenar. Rara vez los locos disponemos o mejor dicho, nos organizamos para tener media hora para comer antes de tocar. En esta ocasión y guiados por el buen consejo de dos chavalitas del pueblo, cenamos en un burguer muy majo.

Todo hay que decirlo, si en las sesiones de grabación nos critiqué la comida basura del Mc.Donalls ese y del Burrikín, en esta ocasión y sin ser manjares lo que degustamos, salimos muy contentos y con la tripa llena.

Nos reconocieron en varias ocasiones en el trayecto al pub, con exclamaciones como “estos son los músicos…”, menos mal que no hubo el menda de turno que nos titulara como la “orquesta que canta esta noche…”

Cuando llegamos el pub, para nuestra sorpresa estaba muy lleno peña. Tardamos el tiempo justo en bebernos una rubia fría y nos pusimos a darle caña.

Trece temas comportaban en el set list para esa noche. El noventa por ciento, canciones rápidas y cañeras. Como el ambiente no era el más adecuado para un concierto de rock & roll, y había mucha peña sentada en las mesas, optamos sabiamente por hacerlo casi del tirón, cumplir con nuestro cometido y despedirnos hasta otra fecha.

Agradecer al municipio la hospitalidad y el buen rollo.

Con la misma premura que llegamos, recogimos los bártulos y regresamos a casa.

Debido a una mala elección en una encrucijada de caminos, recorrimos de madrugada TODOS LOS MONTES DE MÁLAGA Y PROVINCIA de un lado a al otro, incluyendo Sierra Morena, El Coto de Doñana, La cordillera Cantábrica y el Everés…

Más de una hora de curvas por carreteras secundarias, a oscuras, subiendo montañas y sin más compañía que Iker Jiménez hablando de la chica de la curva y de los entes que aparecen de entre los árboles… lo más propio vamos…

Como en una máquina del tiempo, oteamos la civilización y aparecimos al otro lado de Málaga, en el puerto de la Torre, sin saber donde carajo estábamos, aturdidos y desorientados como un boxeador sonado…

Llegamos al local, guardamos el equipo y fin del capítulo.

Hasta otra, chicos.

Salud!


 

Juan Antonio Padilla



Escrito por Toni Téllez el Lunes, 5 de Noviembre del 2007 a las 12:43

En más de una ocasión, abducido por ese espíritu inevitable y salvaje, he dejado volar mi imaginación al volante de un Cadillac descapotable cruzando la Route 66, sin más equipaje que la sonrisa de “medio lao” del señor Juan Antonio Padilla y unas botas de tacón gastado en el maletero.
Con ese talante cinematográfico innato, digno de películas de serie B que manchan arrogantes la alfombra roja de Hollywood de cerveza y Jack Daniels, éste tipo gris único en su especie, lidera Dos mil locos.
Parido en el seno de la capital malagueña, posee excelentes cualidades como compositor e instrumentista. Tanto el sufrido y cómplice lapicero que ha pasado junto a él mil noches en vela, como el encordado de su Rickembacker, son juez y parte de un talento curtido en bandas donde ha interpretado desde el Pop-rock más tradicional al punk sin contemplaciones en su etapa más rebelde. 
Formaciones como La Trena, Serie B o Falsa Pasión han tenido el placer de tenerlo entre sus filas.
De su herbolario de composiciones se han servido bandas tan exquisitas como Hermética con quienes ha colaborado en sus grabaciones.  Ha sido interprete de su propio yo onírico, cuando acústica en mano “Juan sin miedos”  decide en solitario lidiar a un público indultado, que se deleita con su trabajo ecléctico.
Pero aferrado al inconformismo y por exigencias de un guión escrito por él mismo, éste alumno aventajado decide saldar algunas cuentas pendientes, tomando las riendas de un proyecto que tuvo como resultado la unión de ésta banda de desalmados. 
Al frente de Dos mil locos, el Sr. Padilla es capaz con semblante de rey moro y mirada heráldica, hacer que una horda de acordes y frases enlazadas estallen en el más puro rock&roll.
Juan Antonio Padilla: El puto amo.
 

       

Toni Téllez



Escrito por Juan Loco el Martes, 30 de Octubre del 2007 a las 12:09

Malagueño de pro, nacido en el castizo barrio de La Victoria, es el alma más bohemia y rockera de dos mil locos.
Dicen que hay niños que nacen con un pan bajo el brazo, en este caso y para mi suerte, este tipo de cabellera rizada nació a lomos de una guitarra afilada.
Es la base anímica e intelectual de la banda, y el vínculo que nos une a la tierra y a la realidad cuando muy a menudo “se nos va la pinza”.
Aporta calma y paz a esta banda de desalmados.
Su historia musical se remonta a finales de los años ochenta y comienzos de los noventa, cuando sin quererlo, o tal vez buscando a iguales a él, monta su primer grupo llamado “Falsa Pasión”.
En los Falsa, los papeles estaban cambiados, ya que Antonio se encargaba de cantar, tocar la guitarra rítmica y hacer unas canciones, que a la postre me han servido como referencias musicales e incluso literarias para el repertorio de los locos.
Una pluma exquisita en sus formas, narraba a modo de letras de un rock urbano, rabioso y adolescente, la búsqueda de febriles musas, las utópicas ensoñaciones o las huidas hacia algún lugar insospechado. Antonio Téllez sin quererlo había creado escuela.
Una escuela en la que yo me sentía un alumno aventajado y absorbía con más ganas que talento, toda esa rabia poética que sus canciones y su modo de afrontar la vida destilaba.
Falsa Pasión caló hondo en las vidas de todos los aprendices a músicos que por ella pasaron. Personajes como David Lara, José Carlos Molina, el polémico Diego Suárez o yo mismo, nos sentimos actores en una película que acababa de empezar, en un tiempo de transición o de la postmovida, ya que hablamos del año noventa y uno aproximadamente, y a la postre de un modo u otro, cada uno ha seguido en esto del rock & roll.
Una vez disuelto Falsa Pasión, Antonio Téllez montó una banda de rock & blues llamado “Golden Drack” que hacían versiones de los clásicos de rock americano, etapa que le sirvió para madurar instrumentalmente y tatuar esa sombra en la pared de personaje rockero maldito.
Pasó página y centró todo su arte en las letras, consiguiendo editar un poemario titulado “Manual para locos y lunáticos” , en los que plasmó a modo de metáforas y dibujos, su etapa más contemplativa y relajada. ¿Arte premonitorio?, ¿pura casualidad?… un hecho escalofriante…como diría nuestro amiguete Iker Jiménez, jeje…
Paralelo al retiro ascético del Sr. Téllez de la escena musical, yo por mi parte, funcionaba con una banda transitoria llamada “Serie B” que la usaré como enlace, ya que por culpa de un concierto (el único o uno de ellos…) que hice con esta formación, pude conocer a Mikel Urquiza y rescatar de las sombras y alinear a Antonio Téllez para una idea que se estaba cociendo a fuego lento llamada “dos mil locos”…
Lo que ocurre a partir de ahí, ya entra dentro de la biografía de los locos que otro día relataremos.
Paralelamente a dos mil locos, Antonio montó una banda de rock fronterizo llamada “Mama Katty”. Esta banda estaba formada por Jose Quintana (batería primigenio y de dos mil locos y actual de Hondonero) y Jose Siles al bajo.
En esta banda, el Sr. Téllez rescataba temas de Falsa pasión e incluía versiones de los clásicos del rock & roll con una visión de formas muy particular.
 
Toni Téllez. Si hubiera nacido en el delta del Missisipi y no del Guadalmedina, le encontraríamos de farra en cualquier granero, borracho de bourbon y tocando blues con los negritos del lugar, o tal vez hablando de lo divino y lo humano, sentado junto Robert Jhonson en su cruce de caminos.

Alma de blues.

Jose Antonio Román



Escrito por Juan Loco el Lunes, 29 de Octubre del 2007 a las 9:49

Un personaje entrañable. Amigable, simpático y dicharachero, aporta a dos mil locos ese vínculo con el público masivo, ya que el resto de la banda, dado su rictus serio no consigue conectar tanto como este tipo.
Enamorado de la moda juvenil, si hubiera nacido diez años antes y en la capital del reino y del pop, le hubiéramos visto tocando en alguna banda de la movida, tal vez en Kaka de Luxe, en Parálisis Permanente, o tal vez ligando y emborrachándose en el “Pentagrama” o en el mismo “Rock-ola”.
Conocedor y amante de la movida y sus grupos, es muy fiel a su manera de ejecutar el instrumento, aportándole a la banda, ese clasicismo buscado y que tan reacio es de innovaciones y rollos modernistas.
Bandas como Radio Futura, Danza Invisible o 091 son sus referencias de cabecera, sin descartar a los buenos clásicos del rock y el blues como Hendrix, The Beatles o Sam Cooke entre otros.
En su adolescencia musical, formó parte de una banda de pop-rock llamada “Nacional 3.40” que deambularon a comienzos de los noventa por el emergente circuito malacitano. Consiguieron grabar con esta formación una maqueta muy digna, bajo la batuta del productor malagueño “Toni Carmona”.
Jose tiene el ritmo en la sangre, la constancia y el esfuerzo como bandera. Me percaté de ello y de su valía y aproveché un periodo vacacional suyo, para reclutarlo a las filas de los Serie B.
Se ha mantenido a mi lado frente a viento y marea, reinventándose y aportándome desde el principio esas dosis necesarias de ilusión, para poder seguir hasta el día de hoy en esta senda tan compleja del rock & roll.
El más ecléctico de los locos y con la mente más abierta musicalmente hablando, no descarta hacer incursiones en apocalípticas noches, pinchando en discos y pubs música electrónica, cosa que no está reñida con la filosofía de la banda, ya que toda expresión artística nutre de un modo u otro (sobre todo, el arte crápula nocturno y el calor del amor en un bar…). Pero esa faceta suya, entra dentro de ese otro “malditismo” en este caso el de las fiesta nocturna, que tan bien conoce Jose y su entorno.
Cualquier extravagancia, cualquier proeza fiestera, o cualquier pérdida de su imagen pública, no duden que puede ser totalmente verídica por muy utópica que pueda parecer.
 
Jose Román, el hombre reloj.

Mikel Urquiza



Escrito por Juan Loco el Sábado, 27 de Octubre del 2007 a las 19:00

Este marciano nacido en las granadinas tierras de Baza, es el eslabón perdido entre el hombre y la guitarra eléctrica.

Como diría tal vez el maestro Urrutia: es el muchacho eléctrico.

Mikel, lleva colgada al hombro desde su más tierna infancia una guitarra que por si habla sola. El más experimental y psicodélico de los locos, aún a pesar de aparentar ser uno de los más serios de la banda, es un huracán sobre las tablas.

Si a través de su guitarra Fender demuestra toda esa rabia contenida, ese exquisito gusto y saber hacer por los punteos y los arreglos melódicos, su expresión corporal y su dinamismo sobre el escenario, es unas de las claves para reconocer el directo de dos mil locos.

De sus treinta y cuatro años, lleva más de cincuenta tocando en varias bandas punteras. Nos tendríamos que remontar a comienzos de los noventa, con el nacimiento del sonido Underground y sus alternativas bandas.

Él por entonces, lideraba una banda de rock grosero, adolescente y de claras influencias nirvaneras llamada “Eterna profecía”. El nombre del grupo, ya lo dice todo.

Siniestralidad, punkarrismo y rebeldía para una banda de jóvenes que empezaban a conocer sus instrumentos y daban rienda suelta a su inconformismo social y las ganas de libertad.

Memorables y accidentados conciertos con esta banda, que se saldaron con alguna guitarra descuajaringada y algún que otro espectador lisiado o con las gafas rotas… (Mikel era aficionado a lanzarse al publico, lo hubiera o no lo hubiera…)

Una vez muerto el nirvanero Mesías del underground y enterrada su cruzada hacia ningún lugar, Mikel fue llamado a filas de una gran banda de pop-rock llamada Penny Roses.

En esta ocasión, entró a forma parte del grupo como único guitarra, cosa que le exigió mejorar su ya innato talento y verse en la obligación de hacer un poco de todo.

Aún recuerdo lo bien que sonaba esa banda, en la que a lomos de una Fender Telecaster color madera, interpretaban muy buenos temas propios con reminiscencias del gran Jefe Bruce.

Esa noche, que sirvió como parteaguas para que nos uniéramos los cuatro locos en aquel concierto en el Barrio de las Delicias, tocamos entre otras bandas, Penny Roses y Serie B.

Al llegar a ese improvisado escenario de verbena de barrio y verlo sobre las tablas, he de reconocer (ahora que no me escucha…) que flipé en colores por su forma de tocar y todo hay que decirlo, por su pelo a lo afro.

Con mi banda, interpreté entre otras cosas, un par de versiones de los cero, cosa que le sirvió como acicate para presentarse y entablar una charla improvisada en un back stage cubierto de farolillos de papel y olor a pinchitos morunos… y lo típico que suele pasar con los noviazgos, en este caso musicales, “toma mi teléfono e intentemos quedar”.

Y así fue como entablamos una amistad y montamos a los primigenios dos mil locos llamados por entonces “Los Malditos”.

Aún nos quedaban halos y reflejos estéticos de la movida, destellos musicales del sonido underground y actitud punk, una mezcla explosiva que a modo de trío rabioso moldearon los primeros temas de dos mil locos: “Lo siento”, Ya nadie”, “Entre la espada y la pared” y otras perversiones que me cuesta recordar.

Su faceta instrumental se ve perfectamente secundada por una capacidad y talento compositivo, que da sus frutos en la formación de una banda paralela a dos mil locos llamada “Rewing” de la que solo puedo lanzar flores.

Pocas maquetas tan cuadradas, con un repertorio eléctrico y atrevido he tenido el lujo de escuchar, como la que grabaron los Rewing. Un power-pop elaborado, con letras trabajadas a fondo y una voz rasgada que expresaban todo el talento de este tipo de largas patillas.

Mikel Urquiza, el huracán de Baza.

         

Día 3 - Martes 23 de Octubre de un maldito pero enriquecedor año 2007



Escrito por Toni Téllez el Jueves, 25 de Octubre del 2007 a las 8:41

9.30 de la noche. Y digo bien noche, pues la oscuridad nos va invadiendo cada vez mas temprano. La jornada de grabación de hoy se centra en las guitarras bases y algunos arreglos. Mientras ponemos a punto el equipo, el Sr. Castro y un servidor regamos convenientemente con zumo de cebada las dudas existenciales y el incomprensivo ciclo anímico que sufre la sociedad ante la trivialidad, el stress y la rutina.

Comenzaron los locos a llegar al Village Green Records y con ellos, como no, algunos duendes de la electricidad, que deambulaban perdidos por las céntricas calles malagueñas buscando algún sitio donde tomarse la penúltima. Por supuesto mi incombustible Fender Deluxe fue un garito de lo mas atractivo para que nuestros invisibles amigos se atrincheraran para montar su fiesta particular, aguando de paso la nuestra.
Daba la casualidad de que había compartido con alguno de ellos mas de un pitillo de madrugada, así que con un guiño de ojo y un semblante cómplice, permitieron que las válvulas rugieran al mas genuino estilo.

Les Paul en mano esperando la señal de nuestro técnico, mis dedos respiran hondo sin duda nerviosos pero impacientes ante la entrada de Jose, para “dar la bienvenida al festival de la nostalgia y la masacre de los sueños rotos”.
El tempo iba de lujo y la sutil melodía bajistica se colaba por los resquicios de los auriculares.

A la voz de - “Vamos a cenar” el Sr. Productor dió un respiro a nuestros sentidos. Durante la cena hablamos distendidamente sobre la producción del disco, la mezcla, la edición e incluso de la preparación del próximo trabajo de la banda para el 2008.
Grabar de madrugada llega a ser una labor tediosa casi siempre, aunque reconozco tiene ese toque místico, diferente y “crapuloso” que tanto me gusta compartir con ésta banda de impresentables.

Cerca de las dos de la madrugada y habiendo repetido algunas tomas de “Adios” damos casualmente por concluida la sesión no sin antes hacer la audición para dar el visto bueno a las pistas grabadas, que como siempre, por exigencia personal no me acaba de convencer. El jefe dijo si y nos echó del estudio.

Buenas noches !!!